miércoles, 17 de abril de 2019

Cruz del Calvarito (San Francisco)


El entorno de El Árbol Bonito y El Calvarito



Otras denominaciones: 

Cristo del Calvarito, El Calvarito del Arbol Bonito, Cristo del Calvario, Oratorio del Cristo amarillo, Cristo amarillo, Crucero de piedra, Cruz del Templete de la Fuente.



Localización: 

Esta cruz con «crucifijo» se encuentra en la confluencia de las calles Tres Casas, Altozano, San Francisco, Huerta y La Fuente, en el Barrio de San Francisco (de Asís) en Telde.


Coordenadas GPS:

28R 459035 E y 3097550 N
Plano realizado por Elías Serra Ráfols (1968) publicado en La Provincia - Editorial Prensa Canaria

Antecedentes: Uno de los primeros asentamientos, de lo que hoy es la ciudad de Telde, se produjo en el siglo XVI y corresponde a Santa María de la Antigua (actual barrio de San Francisco tras la llegada en 1610 de los franciscanos), y quizás favorecido por la proximidad del naciente de la Fuente de Santa María, del Altozano o de San Francisco donde «el agua origina la vida».  
Alrededor de 1592, el ingeniero militar Leonardo Torriani, enviado a Gran Canaria a instancias del rey Felipe II, registra su entorno y nos lega un plano inédito de la incipiente urbe. Con la tecnología actual, si calibramos el mismo quedaremos gratamente sorprendidos.

Plano del Ingeniero Leonardo Torriani (Circa 1592) con la simulación de la Cruz en Santa María de la Antigua

Y este plano realizado cinco siglos atrás también nos permite estimar/situar el Cristo actual de El Calvarito que describimos. El barrio convertido en «conventual» por la presencia de los «franciscanos» que se establecen en él, además de darle nombre al mismo, reactivan la zona e impulsan la actividad cultural, hasta el 8 de Marzo de 1836 que los exclaustrados retornan a sus lugares de origen o parroquias, tras la Desamortización de Mendizábal. 
El presbítero Pedro Hernández Benítez, párroco de San Juan Bautista de Telde durante 34 años (1934-1968) incluye en su publicación de «Telde», una reseña al Vía Crucis que los franciscanos habían generado en el barrio y realizaban principalmente los  Viernes. 
Es probable que la segunda estación del Vía Crucis mencionado, coincidiera con la actual situación del Cristo del Calvarito. Con anterioridad a éste existió una cruz «desnuda» de «palo» sobre tres escaloncitos que desapareció con la proclamación de  la  II República, según me comenta Antonio Mª González Padrón.
Fuentes/Referencias:  
«Descrittione et Historia del Regno de L Isole Canarie gia det te Le Fortunate con il parere delle loro Fortificationi»,  Leonardo Torriani Cremonese, Plano de la ciudad de Telde (Circa 1592), Pág. 65. 
«Telde», Pedro Hernández Benítez, 1958, San Francisco de Asís, Págs. 173 a 177. 
La Provincia, «La piedra canaria» Un material noble que aún emplean los mejores arquitectos, José Manuel Balbuena, 29 de Septiembre de 1991, Pág. 42 y 43.
La Provincia, Rutas Canarias - Guía del barrio de San Francisco en Telde. «Nacido del agua», Sergio Suárez Benítez, 26 de Abril de 1992, Págs. 60 y 61. 
La Provincia, Un barrio con historia. «¿ Quedan en San Francisco vestigios protohispánicos ?», Alfredo Herrera Piqué, 9 de Abril de 1994, Pág. 20. 
«Los Labrantes de Arucas», Jose Luis Marrero Cabrera, 2000. FEDAC. Canteras, Págs. 30 y 31. ISBN: 84-8103-236-0. 
Fiestas Fundacionales en Honor a San Juan Bautista, «El Calvarito de San Francisco, de Arencibia Gil a Marrero Cabrera», Antonio Mª González Padrón, Junio de 2003, Págs. 41 a 47. 
«Sacerdotes presentes en la Diócesis de Canarias desde la Ilustración hasta la actualidad», Simón Pérez Reyes, (2014), ISBN; 978-84-606-5799-6. 
«Biografía y obra creativa del pintor José Arencibia Gil», Tesis Doctoral de Germán Jiménez Martel, Universidad Carlos III de Madrid (2017), recuperada de:  https://e-archivo.uc3m.es/bitstream/handle/10016/27471/jimenez_tesis_2017.pdf 
Canarias7, «Los falsos históricos que también son San Francisco», Gaumet Florido, 15 de Octubre de 2018, Pág. 6. 
Testimonios orales recogidos por el autor en Telde y Arucas.
Historia: 
Cronología del Cristo del Calvarito 
La reconversión de este enclave lo proyecta José Arencibia Gil en la década de los sesenta, y por ello se le asociaba su autoría. Era frecuente que el proyectista no realizara personalmente su «diseño», y se lo encargara a otros profesionales para su ejecución como tallistas o escultores, supervisándolo a su término. 
Las dos grandes condicionantes de El Cristo del Árbol Bonito son el fallecimiento repentino de José Arencibia Gil, el 3 de Enero de 1968, que no pudo realizar los retoques pertinentes como era habitual y la prolongada enfermedad del escultor Plácido Fleitas Hernández que iba a realizar este «encargo» pero no lo llegó a iniciar. Falleció el 13 de Diciembre de 1972. Estaba previsto que Plácido Fleitas ejecutara la obra del «Cristo» con piedra amarilla de Teror, en la cantera de  El Cerrillo de Manolo Henríquez  pero su estado de salud se lo impidió.
Tras su fallecimiento, Manolo Henríquez le propuso a Jose Luis Marrero Cabrera en 1973, a sus 25 años, realizar su «primera» obra tallada en piedra y la ejecuta según el modelo preestablecido pero con sus parámetros personales, siguiendo su diseño conceptual: «un rostro cubierto tras larga y caída cabellera» como indica el Cronista de Telde.
  
Talla del Cristo en la cantera de El Cerrillo (1973) y el Cristo actual - Foto de su autor: Jose Luis Marrero

La labra del conjunto del Cristo se realizó íntegramente, durante el año citado, en la cantera de Manolo Henríquez García con piedra «ocre» traída de la cantera del barranco de Teror, también clausurada en la actualidad. Se culminó  al mes de su inicio, acortando los tres meses previstos. El resto del conjunto de este «Templete» lo realizaron los labrantes de la cantera de El Cerrillo y lo describe Germán Jiménez Martel, referido al boceto, en la citada Tesis Doctoral, pág. 318: «Está enmarcado en una arcada de medio punto coronado por un frontón cerrado con tres borlas en sus vértices». En el «modelo final» solamente figura la borla superior, y además El Cristo es de menor proporción que el de la lámina del proyecto de José Arencibia Gil. Podemos comprobar que esta escultura es un referente del barrio de San Francisco y de la «ciudad» de Telde, y aún podemos admirarla en su plenitud, una vez transcurridos 47 años. 
Recuperando su autoría 
Jose Luis Marrero en la cantera de El Cerrillo, 46 años después de la talla de El Cristo

Sorprendentemente, la autoría no se le atribuye a Jose Luis Marrero sino a José Arencibia Gil hasta que el Cronista Oficial de Telde, Antonio Mª González Padrón en el programa de Fiestas  de San Juan Bautista de Junio de 2003, identifica correctamente a su autor.

La secuencia previa de ratificación de su autoría es muy curiosa, según me transmite José Luis Marrero Cabrera:
 
Siendo profesor de la Escuela de Artes Aplicadas  y Oficios Artísticos, en una visita de sus alumnos a la ciudad de Telde a la que no asistió, guiada por el Cronista Oficial de Telde, Antonio Mª González Padrón atribuyó a Jose Arencibia Gil la realización del Cristo del Calvarito, tallado por Jose Luis Marrero Cabrera. Al regreso, uno de los alumnos le reprochó a su profesor, Jose Luis Marrero, ser el autor de El Cristo, por lo que él decidió al año siguiente asistir acompañando al grupo escolar, en la siguiente visita programada. Coincidió con Antonio Mª González Padrón como guía-intérprete del recorrido por el barrio conventual de San Francisco, y al que conocía por sus estudios en el centro (local antiguo) de los Hermanos de La Salle de Arucas. Al llegar al Cristo del Calvarito atribuyó la autoría a José Arencibia Gil, a lo que Jose Luis Marrero le indicó que El Cristo lo había realizado él. En consecuencia, Antonio Mª González Padrón, en Junio de 2003 le dedica una amplia reseña de reconocimiento y autoría, con sus obras/esculturas realizadas. 

Perfil del autor
El escultor Jose Luis Marrero Cabrera

Nació en Arucas, el 12 de Diciembre de 1947. A partir de 1965 se desplaza a Santa Cruz de Tenerife para iniciar sus estudios de Bellas Artes e incrementa su «pasión» por el conocimiento de la piedra y su técnica. En sus vacaciones cada vez que regresaba a la isla, al lado de los «afamados» labrantes de La Goleta, en la cantera de Manolo Henríquez en El Cerrillo,  que linda con la calle de Los Callejones, aprendió el «oficio» de la piedra para el que demostraba gran destreza. En la actualidad  esta cantera está clausurada. 

En 1966 recibió el primer premio en escultura del Certamen Juvenil de Arte y otros dos terceros en dibujo y pintura, con tan solo 18 años. 

Formó parte de la Escuela Luján Pérez donde entra en contacto con los «próceres» del arte insular de la época. Su primera exposición la realiza con 20 años en el Club Naútico de Las Palmas de Gran Canaria, siendo aún estudiante de Bellas Artes en Santa Cruz de Tenerife, y posteriormente certifica sus estudios en Barcelona con su Licenciatura en Bellas Artes. Aparte de su profusa actividad como «escultor», también ejerció como profesor de la Escuela de Artes Aplicadas  y Oficios Artísticos, siendo su especialidad, la de piedra y mármol. 
Las múltiples denominaciones 
Rostro, Cabello, Pergamino y Perizoma
El recinto donde se ubicó esta cruz es la encrucijada ya citada, en el barrio de San Francisco. 

No tiene mayor trascendencia pero resulta muy curioso la amplia variedad de denominaciones asociadas a esta cruz. La del «Calvarito» puede resultar algo confusa aunque es habitualmente utilizada, sin embargo el recinto de El Calvarito está situado a cierta distancia de esta cruz, y corresponde a una pequeña capilla con su techo a cuatro aguas que acogía a un Cristo muy popular, en una esquina de la plaza de San Francisco que aún conserva en un lateral su amplia ranura de cantería azul que recogía los donativos de los transeúntes. Tampoco la denominación de «Crucero» se ajusta exactamente a este modelo, más bien sería un «Templete», y en el caso de referirse a ella como la Cruz del Templete de la Fuente, debería hacer mención a «la calle» de La Fuente también por su distancia entre ambas. El Cristo del «Árbol Bonito» se asocia al Laurel de Indias que lo cobija. 

A lo largo de su existencia, ésta especie ha sido podada/recortada al menos tres veces por su rápido y excesivo crecimiento. Según me comenta el Cronista Oficial de Telde, antes de ubicar El Cristo actual se había diseñado en este barrio histórico un parterre y el muro (actual) para proteger el Laurel de Indias, soportado antes por un majano de piedras.
La anécdota del Árbol Bonito
Su  origen también lo aporta el Cronista de Telde, y nos traslada a 1939, transmisión oral de Pepe Ojeda que recuerda siendo muy joven, a unos niños jugando a «la guerra» en las proximidades: «Agarra al rojo para fusilarlo». Con gran habilidad, Magdalena Suárez que vivía enfrente, en la casa de la esquina, les reprendió por su juego y les convenció para plantar un Laurel de Indias (pequeñito) que ella tenía en su casa, indicándoles que proporcionaría sombra, y cada tres días deberían regresar para regarlo con un «cacharro» que ella les facilitaba. Además, les recordó que mientras el árbol creciera no habría guerras. En el boceto del proyecto de restauración de 1963 impulsado por  José Arencibia Gil para el barrio de San Francisco, se incluye el Cristo «amarillo/ocre» pero no recoge el actual Laurel de Indias ya existente.

FAACT corresponde a Fotografía Amado Alvarez Castro, Telde. 
 
Esta lámina procede de la pág. 294, Tesis Doctoral, de Germán Jiménez Martel, sobre la «Biografía y obra creativa del pintor Jose Arencibia Gil»,  cuya lectura se produjo en Julio de 2017, Universidad Carlos III de Madrid que nos permite valorar este detalle. Es de los pocos vestigios ejecutados del proyecto de José Arencibia Gil, de su propuesta para la restauración del barrio histórico de San Francisco, registrado en el Ayuntamiento de Telde en 1963, y que fue  posteriormente calificado como Conjunto Histórico-Artístico, conjuntamente con el de San Juan según el Real Decreto 1121/1981, de 6 de Marzo de 1981  (recogido en el BOE Nº 142, de 15 de Junio de 1981).
 Agradecimiento especial:  Tanto al escultor Jose Luis Marrero Cabrera como al Cronista Oficial de Telde, Antonio Mª González Padrón por su amable atención y la aportación de «nuevos» datos para la confección de esta cruz.
Otros Agradecimientos: A Alvaro Monzón Santana, a Germán Jiménez Martel y a Albino Aneiros por sus aportaciones y colaboración.
Descarga del documento: Pincha en: Cruz del Calvarito
 Detalles del Cristo del Calvarito

 
El Cristo incluye el «pergamino» INRI (Iesvs Nazarenvs Rex Ivdaeorvm) en la parte superior de la cruz.

Tiene las manos abiertas, sus dedos plegados, cada una con un clavo que sustenta el brazo; sus piernas no están cruzadas, y sus pies apoyan sobre un «supedáneo» con otros dos clavos, símbolo característico del «románico».

La cabeza del Cristo en posición recta, no presenta corona de espinas o de cordón, y en ella destaca una larga cabellera sobre el rostro, así como su expresión. 

Evidentemente, cubierto su cuerpo con el «perizoma» o paño de pureza.

martes, 5 de febrero de 2019

Cruz de Maria

         
            «La Leyenda de la Cruz de María» 

Recreación alegórica de Manolo Cardona sobre la leyenda de la «Cruz de María»

                                              

Transcripción parcial del Audio grabado a Juan Cubas, el 12 de Noviembre de 2014
                                          Fondo: Pergamino, recuperado de jorge.webcindario.com

Antecedentes: Quizás sea una de las cruces más antiguas del interior de la isla que se conservan, al margen de la Cruz de Tejeda, ubicada en un paraje aislado, enlace de senderos desde Artenara a La Aldea o al Valle de Agaete, lindando con Tamadaba, y con opción a Tirma y Acusa.

Cruz de María actual - Foto cedida por Juan A. Garalllo

Pepe Luján, Cronista Oficial de Artenara, en su trabajo sobre «Toponimia de Artenara», hace referencia al testamento de Francisco López, a finales del siglo XVII, concretamente el 16 de Marzo de 1693, donde se cita esta cruz:

             « … sus linderos se expresan en la escritura y son una parte lindando con tierras de Tifaracás, Majada de los Carneros, Paso del Palo, camino adelante a la Cruz de María »

Término Municipal: Artenara.
Localización: En el sendero de Artenara a La Aldea, tramo de ascenso del sendero S-95 desde la Degollada del Sargento hasta la Cruz de María, tras dejar atrás la variante a la Degollada Honda (entrada a la Finca de Tirma).
Datos GPS:  28R 3100343 N y 432714 E.
Fuentes/Referencias:
Falange, 4 de Agosto de 1946, por los pueblos - Juncalillo, Pág. 2.
La Provincia, Aquí al lado: «La Rama Ilustrada», Juan José Jiménez, 7 de Agosto de 1993, Págs.14 y 15. 
La Provincia, Dominical: «Las Cruces de Gran Canaria», Javier Martínez García, 26 de Septiembre de 1999, Págs. 44 y 45.
Las Cruces y las Enramadas de mayo. Cuentos desde La Aldea. Francisco Suárez Moreno, 3 de Mayo de 2006, Revista Bienmesabe Nº130. http://www.bienmesabe.org/noticia/2006/Mayo/las-cruces-y-las-enramadas-de-mayo-cuentos-desde-la-aldea
El Culto a la Muerte y los Ranchos de Animas en la sociedad tradicional de Gran Canaria (I). Francisco Suárez Moreno, 1 de Noviembre de 2009, Revista Bienmesabe Nº285. http://www.bienmesabe.org/noticia/2009/Noviembre/el-culto-a-la-muerte-y-los-ranchos-de-animas-en-la-sociedad-tradicional-de-gran-canaria-i
La Voz de la Memoria. Conversaciones en Artenara (I). José A. Luján Henríquez. Edita: Ayuntamiento de Artenara (2006), ISBN: 84-606-4014-0, Pág. 83-85.
La Toponimia de Artenara. Gran Canaria, José A. Luján Henríquez y Gonzalo Ortega Ojeda. Edita: DC Domibari (2008), ISBN: 84-935875-9-8, Pág. 431.
La Provincia, Piedra Lunar: «Altavista/Azaenegue», José A. Luján Henríquez, 20 de Febrero de 2010, Págs. 28.
Las fiestas con Rama en Gran Canaria a través de la prensa. Sergio Aguiar Castellano (2013), La rama de Juncalillo de Gáldar, Págs 45 y 46, recuperado de: http://www.bienmesabe.org
Testimonios orales recogidos por el autor en Chirino y Barranco Hondo de Abajo (Gáldar).
Extracto del audio registrado, por Albino Aneiros, a Juan Cubas Montesdeoca en su casa-museo de Barranco Hondo de Abajo para este blog.
Anterior Cruz de María

Historia:
Aunque no existen muchas referencias, por encontrarse en un lugar aislado, hemos recopilado algunas citas que hacen mención a esta cruz.

La Cruz de María se encuentra en un lugar apartado y despoblado en zona de pinar entre Artenara y Tamadaba, vía de tránsito hacia La Aldea. A lo sumo, se trasladaban de noche por ella los que tenían alguna obligación o necesidad, y las percepciones a estas horas son muy diferentes a las del día: los sonidos se hacen más intensos, las distancias se comprimen en la nocturnidad, las sombras, la bruma o la niebla provocan estupor,... mientras la medrosa cruz «espera» la tenue luminosidad de  la luna. 

Como la imaginación es siempre caprichosa, les traslado otra referencia curiosa que me contaron en Chirino (Gáldar):

Desde el Lomo del Palo se divisa la Montaña Gorda (referencia
habitual en el tráfico marítimo de costa) y el macizo de Tamadaba. 
Allí, dicen que en las noches cerradas de bruma se veía a las «brujas» bailar enfrente, y brincar desde la Montaña Gorda a la Cruz de María, salvando el barranco.

Otra mención a la Cruz de  María registrada en el extracto del Audio adjunto procede de nuestro interlocutor, Juan Cubas Montesdeoca que describe lo que le contaron, sin poder confirmarlo:
  
 « una señora cogió la cruz y se la trajo p’a  la casa, y tuvo que al día siguiente a colocarla en el lugar,…  por algún motivo ponían la cruz»





Esta referencia en prensa de la cruz corresponde a la década de los cuarenta del siglo XX, cuando se desplazaban de madrugada hasta el Majadal de los Carneros, bajo la Cruz de María para recoger las «ramas de pino» que ofrendaban al patrono de la iglesia Santo Domingo de Guzmán, que esperaba «pacientemente» a la puerta de la iglesia de Juncalillo hasta que la «comitiva» diera las tres vueltas de «rigor» a la plaza. También Juan Cubas nos confirma su asistencia y participación hasta este punto, en diversas ocasiones. 


Hoy en día, el actual recorrido es mucho más corto, desde Los Llanetes (topónimo que degeneró en Los Garajes) donde recogen las ramas previamente preparadas, atraviesan El Tablero y Los Morretes hasta la iglesia de esta localidad, respetando las arengas parroquiales en los puntos anteriores y las citadas vueltas.
El origen de la Rama de Juncalillo, al parecer, es un «voto» o «promesa» de los vecinos tras el huracán del 1918  que arrasó esta localidad llevándose el techo de la iglesia y las paredes del cementerio sin ocasionar víctimas, ni daños personales. Probablemente, sea la «institucionalización» de la misma, puesto que existe constancia de su celebración con anterioridad, en 1914.
Agradecimiento Especial: A Juan Cubas Montesdeoca, en reconocimiento a su labor creadora y divulgadora del entorno de Barranco Hondo de Abajo, y también por su atenta colaboración. A Manolo Cardona por la «excepcional» recreación gráfica de esta «Leyenda».
A Juan Antonio Jiménez Bolaños por su intersección familiar y colaboración para la elaboración de esta cruz.
Otros Agradecimientos:  A Alvaro Monzón, a Albino Aneiros, a Juan A. Garallo y a Pepe Leal, eternos colaboradores de «estas » cruces que difundimos con su ayuda incondicional.
Descarga del documento: Pincha en: Cruz de María
Recomendación para escuchar el audio: Amplía el dibujo alegórico «impactante» de Manolo Cardona, y a continuación escucha el audio de Juan Cubas. No dejes de observar el «boceto» y descubre cada uno de los detalles de esta «instantánea». Relájate y disfruta de esta «Leyenda».
Extracto de Audio de la Cruz de María - Entrevista a Juan Cubas. Pincha en: Audio Leyenda Cruz de María