martes, 1 de septiembre de 2009

Cruz del Cura

Antecedentes: José Rodríguez de Vega (1882-1963), natural de Juncalillo, fue ordenado Presbítero el 22 de Diciembre de 1906 en la S.I. Catedral B. de Las Palmas de Gran Canaria, desarrollando una intensa labor en la zona cumbrera, tanto en Juncalillo (desde el 16 de Febrero de 1907 hasta el 1 de Agosto de 1930) como en Tejeda. Conserva el privilegio de ser el primer párroco y capellán de Juncalillo al constituirse en parroquia en 1929, tras separarse de la de Artenara.
Aparte de la atención religiosa, también se le reconocen entre otras, iniciativas sociales como la compra de una solar para cementerio local y sus trámites posteriores para su uso o su contribución a mejoras importantes en la iglesia y en sus dependencias parroquiales,...
Todo su trabajo se vió recompensado con su traslado como párroco a la localidad cercana de Tejeda donde continuó su labor evangelizadora entre 1930 y 1960. Una vez retirado, se trasladó a la casa parroquial de Ntra. Sra. del Pilar en Guanarteme (Las Palmas de Gran Canaria), donde falleció, el 6 de Mayo de 1963, a los 81 años.
Término Municipal: Tejeda.
Localización: La «Cruz del Cura» es una placa de «acción de gracias» con una pequeña cruz de mármol, adosada a la pared lateral del tramo de la carretera que va desde las Casas de la Umbría al Morro del Cuervo, en la GC-60.
Coordenadas GPS: 28R 3095757 N y 439047 E.
Fuentes/Referencias:
Falange. «El Párroco de Tejeda convalece de sus heridas», 7 de Febrero de 1951, Pag. 2.
Diario de Las Palmas. «Medio siglo de vida al servicio del Señor», 31 de Enero (Págs. 5 y 7) y 1 de Febrero de 1957 (Pág. 5)
El Eco de Canarias. «Don José Rodríguez de Vega, Párroco», 22 de Septiembre de 1976, Pág. 15.
«Juncalillo de Gáldar». José Sánchez, Pbro. Gráficas Bordón. Agüimes.
Historia: El 21 de Enero de 1951, D. José Rodríguez de Vega, a punto de cumplir los 70
años, se trasladó en su yegua a La Solana para celebrar la Santa Misa en honor al Niño Jesús
pero a su regreso, en la carretera frente a Tejeda, allá donde llaman el Bllo. de las Cadenas, le sobrevino un desvanecimiento y se cayó de su yegua, precipitándose ocho metros risco abajo. A pesar de sus heridas pudo salvar su vida milagrosamente. Este hecho se recuerda mediante una placa y una cruz, rematada por una obra de fábrica a su alrededor, a la que se conoce como la «Cruz del Cura».
Existe otra version «popular» que difiere bastante y que con el respeto que merece D. José, la cito: «Al parecer, ya existían fuertes desavenencias entre las dos familias pero sus hijos continuaron su relación, a pesar de la oposición familiar. Cuando la situación se complicó, D. José no quiso casarlos y se tuvieron que trasladar al municipio colindante, así dicen algunos que fueron las «brujas» las que empujaron la yegua, y por eso se riscó,...»
Sin embargo, D. José no se arredró, y una vez recuperado, continuó su labor parroquial a lomos de su yegua.
Estado Actual: El conjunto se conserva en buen estado por ser relativamente reciente, la pequeña cruz blanca de mármol está desprendida. La placa comienza a ser poco legible en determinados trozos del texto. Necesita mantenimiento.
Nuevas consideraciones: El reconocimiento y gratitud del municipio a la labor desarrollada por D. José Rodríguez de Vega en todo el municipio de Tejeda, llevó a la corporación a dedicarle una calle en 1976 con la denominación: «Párroco José Rodríguez».
Agradecimientos: A Pepe Cabrera, gran conocedor de las cruces de su municipio (Tejeda), que me ha atendido durante muchas jornadas para contarme detalles de lo que para él, desde joven, era su «pasión». Concretamente, en esta ocasión coinciden fielmente todas las referencias que me aportó y, que modestamente he ampliado, a mi manera.
Aclaración: La referencia popular no corresponde a información facilitada por Pepe Cabrera.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por el relato al igual que los anteriores, pero en este me quedo con el detalle de la versión popular en la cual no puede faltar los ingredientes propios de las novelas, amores, desamores y lo oculto. UN ABRAZO

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  2. Muy buena historia. Tu labor no tiene precio, gracias a ella no se perderá la historia de tantas y tantas cruces repartidas por toda la isla. Es un iniciativa muy bonita. Saludos para los dos.

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