domingo, 31 de mayo de 2009

La Cruz de La Laguna

Reposición de 2013
Ubicación simulada
Antecedentes: La Cruz de La Laguna estaba ubicada en un lugar aislado, en un punto del «atajo» habitual del camino real de Valleseco, que acompañaba las noches de bruma y luz de luna,... todos los ingredientes necesarios para que apareciera un «halo» misterioso,... y así surgió la leyenda del «Jacho de La Laguna»:
Cuentan,... «que todas las noches, en el lugar conocido como La Laguna, aparecía un hacho encendido que seguía trayectorias diversas. Esta misteriosa aparición luminosa se interpretaba como el alma en pena de una persona que, llevada de cierta cólera y de ideas anticristianas, se entretuvo en destrozar una cruz de esas que tanto abundan a la vera de los caminos de herradura y carreteras, rememorando fechas religiosas o desgracias personales. La cruz en cuestión recordaba el accidente, con pérdida de la vida, de uno que se dirigía a una «última» o casorio en el pago de Zumacal. El autor del desafuero, impresionado por ciertas apariciones y sueños, decidió embarcarse para la isla de Cuba, con el fin de olvidar correrías y creerse libre de alucinaciones. Refiere la leyenda que el tal murió allá, y su espíritu venía a penar seis meses en Canarias, en forma de «jacho luminoso», en lugar preciso donde él mismo destrozara la cruz de la leyenda, y otros seis meses en Cuba.» (Sebastián Jiménez Sánchez)
Término municipal: Valleseco.
Localización: En el llano del camino real que atraviesa La Laguna de Valleseco hacia Teror, entre la Cruz del Sobradillo (ya desaparecida) y la Cruz de La Laguna (inexistente), se producían las manifestaciones luminosas, pero esta última se encontraba en el «atajo» del camino que acortaba la curva de salida de La Laguna de Valleseco. En la actualidad, este acceso está cerrrado por una valla y es propiedad municipal.
Coordenadas GPS: 28R 444739 E y 3104348 N.
Fuentes/Referencias:
Faycan Nº5. «Mitos y Leyendas: Prácticas brujeras, maleficios, santiguados y curanderismo popular en Canarias». Sebastián Jiménez Sánchez (1955)
Diario de Las Palmas. Teror «Los Consumos». Vicente Hernández Jiménez, 22 de Agosto de 1987, Pag. 13.
Canarias 7. «El Bosque encantado de Osorio». José Naranjo, 24 de Noviembre de 2002. Suplemento «Es.Domingo». Págs. 19 y 20.
FEDAC. (http://www.fedac.org). Carta Etnográfica. Cruz de La Laguna: Código 09256.
Testimonios orales recuperados por el autor en Valleseco y La Laguna de esta localidad.
El Día. Claves del camino. «El Jacho errante de Teror». José Gregorio González, 17 de Enero de 2013, Sección: La Prensa, Pág. 7.  
Historia: Hace relativamente poco tiempo, el entorno de La Laguna albergaba solamente tres construcciones: la de la familia Manrique de Lara, la de Pedro Mina y la del pastor Vicente Pico, el de la Fuentecilla, conocido como Vicente «El Sordo». El lugar de La Laguna era una zona abierta, con plantaciones de chochos y dedicada al pastoreo. La casa del pastor era la única que flanqueaba el sendero hacia Teror entre las dos cruces, donde se «veían» las luces misteriosas del «Jacho de La Laguna».
Posteriormente, las nuevas vías dejaron en desuso tanto este camino como su atajo y, de esta forma también desapareció la tradicional «carga» y «descarga» de la Cruz de La Laguna al paso de los transeúntes: el primero que pasaba, colocaba sobre la cruz una piedra, el siguiente la sustituía por otra mayor o la retiraba,... así se mantuvo el reconocimiento y el respeto a esta cruz hasta que el paso del tiempo pudrió la madera y solamente conservamos la nostalgia de su encanto,... El «jacho luminoso» sigue siendo leyenda y algunas personas me manifestaron de forma oral sus recuerdos: se decía que «si a la cruz de tea le quitabas una astilla, en lugar de resina, salía sangre» o sobre su existencia que correspondía a un alma «que penaba seis meses en tierra y otros seis meses en el mar».
Otra de las leyendas, quizás la mas extendida, se refiere a que la «Cruz de La Laguna» tenía un «jacho» encendido y que, cuando una persona se acercaba a ella, aquélla se mudaba a la «Cruz del Sobradillo». Y si el caminante se acercaba a ése sitio, aquélla se volvía al  lugar de la «Cruz de la Laguna». Así, se entiende que esta luz es el alma en pena de una persona que arrancó una astilla y la prendió,...     
Estado Actual: En la actualidad no existe ni la peana, en forma de base prismática cuadrangular, de aproximadamente un metro de altura, realizada en cal y piedra. Parece ser que la primitiva Cruz de La Laguna era de tea y bastante grande. Un temporal acabó con ella y en su lugar se repuso otra de menor tamaño. Hoy, el terreno se ha convertido en una explanada y solamente existen referencias del lugar original donde estuvo la cruz.
Nuevas consideraciones: Durante el período comprendido entre 1872 y 1911, en el camino de mar a cumbre, en las proximidades de la Cruz de La Laguna, estuvo el «Fielato» de entrada a Teror (el Impuesto de Consumo de carácter municipal). 
Como anédocta, recoge Vicente Hernández Jiménez que para pasar de matute las mercancías:  «... a veces se sentaban ante el fielato, de noche, unos penitentes con una sogas al cuello arrastrando cadenas, que causaban el pavor de los fieleateros,...».
La peregrinación al Pino de 2013 conmemoró la restauración de la Cruz de La Laguna, previa bendición por el párroco D. Domingo Muñoz, con la presencia de mas de doscientos setenta vecinos.
Agradecimientos: Tengo que reconocer que si no fuera por la constancia de Nicolás Sánchez Grimón, Cronista Oficial de Valleseco, no hubiera podido completar la información de esta cruz. La mayor parte de la información procede de su aportación y de algunos vecinos de Valleseco que de forma desinteresada han colaborado con sus recuerdos.
Importante: Es necesario que la corporación municipal intente recuperar parte de su historia restaurando la Cruz de La Laguna en su lugar como «cruz de tea».
«Mañana» no quedará nadie que pueda certificar su existencia. 
Parece que alguien ha recogido este testimonio y le ha dado la razón al Cronista Oficial de Valleseco que proponía su restauración/recuperación. 

1 comentario:

  1. Muy interesante..
    Siempre me han gustado las cruces de los caminos que contienen mitos y leyendas supersticiosas, de apariciones, brujerias, enclaves mágicos, etc..
    Me han hablado mucho sobre este tema en la Cruz de Maria en el camino de Altavista.

    Un saludo.

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